Ha surgido un nuevo modelo inmobiliario llamado “Cohousing”,

Es de origen escandinavo y que consiste en acceder a una vivienda dentro de un complejo residencial donde sus miembros son socios de una cooperativa. La cooperativa es la propietaria de las viviendas que integran el complejo residencial y es quién cede a los residentes el derecho de uso de la misma.

Los miembros del complejo residencial comparten zonas y servicios comunes y colaboran entre sí. Aunque tengan estas zonas y servicios comunes no significa que sean urbanizaciones de viviendas, ya que la principal diferencia es que los miembros del complejo colaboran en los servicios, porque forman parte de una cooperativa.

En los países escandinavos este tipo de modelo inmobiliario tiene una tradición de más de 30 años, pero en España se está empezando a implantar. En la actualidad, el Cohousing es utilizado, sobretodo, como una especie de residencia para las personas de la tercera edad que no quieren vivir en una residencia en sentido estricto, ya que quieren ser independientes en su propia casa.

Los partidos políticos ha incluido en sus programas electorales la promoción de este tipo de modelo inmobiliario. El PP incluyó en su programa electoral la promoción de una vivienda colaborativa para los mayores; el PSOE también incluyó la promoción de “nuevos modelos colectivos e innovadores de convivencia que den respuesta a las actuales demandas de las personas de edad avanzada relacionadas con la soledad y la necesidad de atenciones y servicios para el mantenimiento de su calidad de vida.”; Podemos y Ciudadanos también apuestan por el Cohousing.

En España, existen modelos de vivienda colaborativa que han tenido éxito. Como ejemplo, podemos citar tres casos:

Sostre Civic de Barcelona: El socio de la cooperativa no compra la propiedad ni la alquila, sino que paga un precio inicial de 15.000 euros y una cuota mensual (entre 150 euros y 450 euros) para usar la vivienda. Dicha participación en la cooperativa se transmite por herencia. Si el socio se cambia a una vivienda libre, la cooperativa le devolvería el pago inicial, incrementado con el IPC y con las mejoras que haya realizado en la misma.

Entrepatios en Madrid: Es un proyecto de cooperativa de viviendas con derecho de uso y dirigida a familias, con espacios comunes de lavandería, comedor, huerto urbano, espacio de trabajo y espacio de juegos para los niños. Las viviendas serán ecológicas y eficientes energéticamente, y estarán financiadas por la banca ética. También reciclarán el agua, sus residuos, y generarán su propia energía.

Residencial Puerto de la Luz en Málaga: Está cooperativa de hace 14 años está dirigida a mayores de 50 años. Sus socios han abonado 90.000 euros cada uno, y colaboran en las tareas a realizar. Cuando no pueden realizar todas las tareas, contratan a personal. Las viviendas tienen 50 metros cuadrados, y una terraza de 12 metros cuadrados, más las instalaciones comunes que son: comedor, gimnasio, jardín, piscina, cafetería, sala de cina, peluquería, biblioteca, sala de manualidades y de pintura, capilla, y médico.