¿Tiene derecho el propietario del vehículo a llevárselo del taller aunque no haya abonado la factura de reparación?

Los talleres se encuentran en ocasiones con que tras realizar algún servicio el propietario del vehículo insiste en llevárselo sin abonar antes la factura pendiente. Suele ocurrir en casos en que hay algún desacuerdo entre taller y cliente por la reparación realizada o su coste, o en que el cliente decide no reparar el vehículo pero no quiere abonar tampoco el coste de la diagnosis. En estas situaciones los talleres se plantean si tienen derecho a retener el vehículo o si es el cliente quien tiene derecho a llevárselo por ser de su propiedad.

El taller puede retener el vehículo hasta que se le abone la factura debida. Para ello le ampara la normativa del Código Civil referente a la realización de obras en cosas muebles. Así, su artículo 1.600 dice:

“el que ha ejecutado una obra en cosa mueble tiene el derecho de retenerla en prenda hasta que se le pague”. Esto supone que:

  1. El vehículo no puede ser retirado por la fuerza por su propietario ni por nadie (tampoco la policía) salvo que se presente con una orden judicial en la mano.
  1. El taller no estaría incurriendo en apropiación indebida porque le ampara el artículo mencionado del Código Civil.
  1. El objeto de la retención es que, si no se le paga, el taller pueda ejecutar la prenda, es decir: proceder a la subasta del vehículo a fin de hacerse pago de las cantidades adeudadas.
  1. Si el dueño del vehículo se lo lleva por la fuerza, estaría incurriendo en un delito de hurto de cosa propia pues el taller tiene la posesión legítima del vehículo en tanto no se le pague la factura (art. 236 Código Penal).

Hay que puntualizar, no obstante, que esta retención solo está amparada cuando la factura impagada corresponda a la reparación que se ha llevado a cabo en esa ocasión, no a reparaciones realizadas en anteriores estancias del vehículo en el taller.

Si hay discrepancias en la factura, el cliente debería abonarla primero y después interponer la reclamación que considere para poder llevarse su vehículo si quiere.