Los españoles gastan de media un 50% de sus ingresos para el pago de los gastos vinculados a la vivienda habitual, como el pago de la hipoteca, el mantenimiento de la vivienda, y los suministros. Los europeos, no obstante, destinan un 40% de sus ingresos para dichos gastos.

Por edades, las personas entre 30 y 39 años son las que tienen que hacer un esfuerzo más elevado en relación a sus ingresos. Se estima que un 24% de los españoles destina entre el 51% y el 70% de sus ingresos al pago de los gastos de su vivienda habitual.

¿Qué sucede en Europa? Como ya hemos mencionado, los europeos necesitan un 40% de sus ingresos, como máximo, para pagar su vivienda habitual. Es decir, un 10% menos que los españoles.

Aunque España es el país en el que los ciudadanos destinan más ingresos para pagar los gastos que derivan de su vivienda, España sigue siendo un país más caro para vivir si comparamos el esfuerzo económico que deben hacer los españoles con el de los europeos. Ese esfuerzo económico se manifiesta especialmente en el caso de vivir de alquiler en una vivienda unifamiliar.