Ventajas e inconvenientes de comprar una vivienda a una cooperativa

Ventajas e inconvenientes de comprar una vivienda a una cooperativa . La compraventa de una vivienda a una cooperativa es más barata que comprarla en el mercado libre, ya que los gastos son menores.

La cooperativa se constituye mediante una aportación dineraria de un grupo de personas. Se elige a un consejo rector, la cooperativa compra un terreno, contrata a una constructora y se construyen las viviendas. Asimismo, la cooperativa debe contratar una sociedad gestora para informar a los cooperativistas, para administrador los fondos y para gestionar la construcción.

Lo más frecuente es que la gestora sea una promotora inmobiliaria ya que es quién tiene más experiencia en edificaciones y quién puede conseguir mejores precios que si los cooperativistas tratan directamente con la constructora. Tras la construcción de la vivienda, la cooperativa se extingue y los cooperativistas obtienen la escritura de propiedad junto con el préstamo hipotecario para pagar el resto del precio de la vivienda (parte del precio ya ha sido abonado por el cooperativista al realizar la aportación dineraria inicial).

No obstante, adquirir una vivienda a través de una cooperativa tiene una serie de ventajas e inconvenientes.

Como ventajas, podemos indicar las siguientes:
  1.  Es más barato comprar mediante una cooperativa, ya que el comprador se ahorra la comisión que se devenga a favor del intermediario, promotor, o incluso propietario. El ahorro puede ser del 20%. Asimismo, los gastos de gestión, notaria, y registro suelen ser menores.
  2.  El cooperativista puede cambiar el diseño de la planta de su vivienda, y puede elegir los materiales y las calidades de la vivienda.
  3. El cooperativista tiene el derecho a salirse de la cooperativa y recuperar la aportación de dinero realizada. Los derechos del cooperativista saliente se ofrecen a los demás y, sólo en el caso que nadie los adquiera, se ofrecerán a terceros ajenos a la cooperativa.
  4.  Las aportaciones de dinero de los cooperativistas están aseguradas en una compañía de seguros, en el caso que la constructora no entregue las viviendas dentro del plazo pactado.
  5.  Los cooperativistas podrán acceder a mejores hipotecas porque es habitual que el banco que financió la obra les ofrezca mejores condiciones hipotecarias.
  6.  Las decisiones en una cooperativa se realizan en asamblea mediante los votos de los cooperativistas.
Como desventajas, encontramos las siguientes:
  1. Los cooperativistas deben realizar aportaciones dinerarias para construir las viviendas. Por tanto, deben adelantar parte del precio de la vivienda. Asimismo, puede suceder que los cooperativistas deban realizar aportaciones dinerarias extraordinarias por haberse quedado la cooperativa sin fondos para continuar con las obras.
  2.  Antes de que se constituya una cooperativa, se exige legalmente tener una licencia de obras.
  3. Los plazos de entrega de la vivienda acordados con la constructora no se suelen cumplir por muchas causas. En el caso que el plazo supere al estipulado en el contrato de seguro, los cooperativistas deberán abonar una prima extraordinaria para ampliarlo.
  4. Existen promotores inmobiliarios que han constituido cooperativas sin socios para captarlos posteriormente (y a su dinero), anunciando que la construcción ya se ha iniciado (cuando todavía no lo ha hecho).
  5. Existe un riesgo de perder el dinero aportado a causa de una mala gestión, que conduzca al concurso de acreedores.

Por ello, la persona que está pensando en entrar en una cooperativa debe informarse sobre si ésta está afiliada a una federación, y si la gestora es profesional. Asimismo, también debe conocer los estatutos de la cooperativa, debe asistir a todas las asambleas, debe confirmar que se han formalizado contratos que cubran las promociones de vivienda, y debe informarse sobre las condiciones del préstamo hipotecario antes de la entrada en una cooperativa.